Antes y después de unas sillas metálicas

Las sillas viejas son una de las piezas del mobiliario que más se prestan a ser recuperadas. Si la estructura está fuerte, basta con una mano de pintura y un cambio de tapicería para tener unas sillas renovadas.

Y precisamente a renovar sillas es a lo que me he dedicado esta semana y así es como lo he hecho:

En primer lugar, he desmontado el asiento.

No estaba sujeto por ningún tipo de tornillo, por lo que sólo había que despegarlo haciendo un poco de palanca con un destornillador.

La estructura de las sillas es metálica, así que las he pintado con una pintura para metal efecto martelé de color marrón.


Como la tela que he utilizado tiene un dibujo que tiene que quedar centrado, he colocado la tela y la he sujetado con alfileres para que no se moviera mientras tapizaba el asiento.


He recortado con la forma del asiento, dejando unos centímetros de margen.


Doblando la tela la he grapado a los bordes del asiento, que es de madera.

Se empieza grapando por un lateral en el centro y luego se grapa en el lado contrario, también en el centro, tensando la tela.

Se va avanzando hacia las esquinas, siempre trabajando en un lateral y en el de enfrente alternativamente.


Por último se rematan las esquinas.


Para pegar el asiento a la estructura he utilizado adhesivo de montaje.